February 5, 2026
Imagínese un equipo de rotación crítico operando a velocidades extremadamente altas, donde incluso las vibraciones microscópicas del eje podrían conducir a una falla catastrófica.¿Cómo se pueden controlar con precisión estos movimientos sutiles para garantizar un funcionamiento seguro y estable?La respuesta radica en ajustar correctamente el voltaje de las sondas de vibración de Bently Nevada.
El voltaje de la brecha, también conocido como voltaje estático, refleja directamente la distancia entre la punta de la sonda y la superficie del eje.La configuración correcta del voltaje de la brecha es esencial para el rendimiento preciso y confiable del sistema.
Los sensores de proximidad de Bently Nevada (Proximadores) suelen operar dentro de un rango de -2V a -18V.El ajuste de -10V proporciona márgenes de medición iguales para ambas direcciones axiales, ofreciendo 8V de rango en direcciones positivas y negativas desde el punto neutro.
Esta configuración simétrica garantiza que la sonda pueda detectar vibraciones mínimas igualmente bien en ambas direcciones, proporcionando datos de vibración completos y precisos.Cualquier desviación de este ajuste equilibrado compromete la precisión de la medición.
Por ejemplo, establecer el voltaje de la brecha a -9V crea un rango de medición asimétrico (7V en una dirección frente a 11V en la otra).En realidad crea varios riesgos operativos.:
Los primeros sistemas de Bently Nevada que utilizaban fuentes de alimentación de 18 V normalmente operaban a un voltaje de brecha de -8 V.Estos sistemas heredados han sido reemplazados en gran medida por sensores modernos que ofrecen un rendimiento y una fiabilidad superiores en la configuración ahora estándar de -10V.
Las consideraciones adicionales incluyen variaciones del tipo de sonda, amplitudes de vibración esperadas,y configuración general del sistema, especialmente cuando se despliegan múltiples sondas en sistemas de monitorización coordinados.
Los sistemas modernos de vigilancia de las vibraciones representan una inversión crítica en la seguridad operativa y la longevidad de los equipos.La configuración y el mantenimiento adecuados ayudan a maximizar la productividad al tiempo que minimizan los tiempos de inactividad y los costos de reparación.